Que la luz quebrada de los días, en el devenir insomne de consecutivas ediciones de los tiempos (lleno de eones), sepa de esta pena que arrastro por ciudades de amianto. No quiero caer y lo hago. Me levanto aquí lo mismo que luego resbalo. Suelo de hielo: hace tantos besos que no me siento amado. Despierto ansioso. Nenúfares y rabiosos ventiladores me azotan y me roban un átomo de calma, y la pluma de mi alma impávida y turbia acaricia con tu nombre el secreto de los días que se fueron. ¿A dónde se fueron? Ahora ya todo se sostiene con ladrillos de papel, con frases de viento y veneno. No me reconozco ni en los espejos mejor lustrados. Todo permanece sobre muros de agua y viento, otra vez; todo sobre mentiras forjadas. Leo a Bob T. Morrison: " Yo sé muy bien que en cada placer existe el dolor, y detrás de éste se esconde el gran albatros ". Mira al cielo: la libertad es un pájaro que se te escapa volando.
Ahora la casa se ha quedado sola. Se acabó el vino y la cerveza, el humo incómodo y los modismos. Ahora, la casa se queda sola y acoge a mi alma, sola también... Sí, reivindico mi derecho a ser un monstruo. Que otros sean “lo normal”. Quiero mi derecho a ser la única versión posible de mi lectura. La que me define. La que me asusta aunque sea digna. Mi derecho a ser un monstruo. Lo reivindico porque me urge, me pertenece: me define. No más ciencias inventadas. No más tratados del correcto obrar. Sé qué es lo correcto porque no hiere a nadie. No daña. No impone. Ser solamente mi “yo soy”, metafísico. Mi derecho —negado—, a sentirme distinto. Ser otro. Ser yo... Un ser imperfecto y feliz, porque no están disociados. Ellos saben, aquellos que manejan en el cuarto de máquinas que tienen los días contados. Un monstruo... hecho de aquello que yo quiero para mi vida que bendigo al decir: "soy aq...
Una propuesta inusual: Paul Auster invitó a los oyentes a participar en un programa de radio contando una historia verdadera. La respuesta fue abrumadora: más de cuatro mil relatos de los que Paul Auster seleccionó y editó ciento ochenta, y que componen un volumen extraordinario. Son historias relatadas por gente de todas las edades, orígenes y trayectorias vitales. La mitad de las personas que colaboran son hombres y la otra mitad mujeres. Viven en ciudades, zonas residenciales y áreas rurales, y proceden de cuarenta y dos estados diferentes. La mayoría de las historias son breves, intensos fragmentos narrativos que combinan sucesos ordinarios y extraordinarios. El autor, a través de una experiencia en radio, recopiló y seleccionó una serie de relatos de los oyentes. Son historias relatadas por hombres y mujeres de diferentes estatus sociales y estados. Narraciones divertidas, misteriosas, fantásticas, irónicas y de épocas distintas, pero siempre con un punto en común: son relatos ...
Yo escribí cinco versos. El primero empezaba por “A” y terminó dejando su quemazón en mi frente. El segundo unas manos amigas, un beso que acaricia mi costado en el tercero. El cuarto son tu ojos callados como dos horizontes perfectos. Una casa levantándose es el quito. Mis versos no piden pan, ni inteligencia, ni gloria. No piden nada que no sea devorado más tarde cuando llegaron los críticos, cacacenos y elegantes algunos, con sus tejanos y zapatos rojos. Llegaron a juzgar el valor de mis latidos, a envolver sardinas con las hojas de mis libros, a tomar prestada una ilusión para ser examinada con sus microscopios de liturgia y gramática. Llegaron y se llevaron puntos y comas, paréntesis y otras armas punzantes también. Metáforas usadas, pleonasmos caducos, aliteraciones en desuso y claro, la lírica también. Aunque con esa no pudieron pues mi lírica, puta ramera de las tabernas, se envalentona y no se deja ni tocar apenas y abomina de las gramáticas roídas. Lu...
(II) Dos Duermen dos al amparo del silencio. Dos en amor, dos en crepúsculo y mansedumbre. El amor es el espejo de la ensoñación. Duermen dos, el uno prolonga al otro en su debilidad. El fuerte es débil sólo por el amor que le une en fortaleza a su amado. Duermen sólo dos, para que el amor sea cómplice; verdadero en siembra siembra de dolor y dicha de unos pocos. Silencio... Duermen dos. http://www.youtube.com/watch?v=zixQYDeRtzI Santiago Calleja Video de Kylie Minogue - "All the Lovers" 2010
Señor mío, Tu que eres luz en las tinieblas, que sabes del sufrimiento y del dolor propio y ajeo, que te miras en todos los espejos, que de todo te sirves y te sirven en todo; pues todo y Tú se dirá siempre igual. Mi amado Señor, Tú que estás y que no estás, que lloras y que ríes (a veces a carcajadas en liturgia) que amas en el despropósito y eres amor propio y ajeno. Que de todo sabes, pues estas donde nadie se aventura y escondes aquello que el hombre pretende. Eres más verdadero que cualquier mentira; pues te nutres de la misma vacuidad (que no de la nada) en el amor, en el vacío, en lo inmenso. Allí, sufres y nos sufres y nos das y robas el sentido que tanto buscamos y estas en todos y en nada. El Dios de las bendiciones y el del castigo, para otros pura fe; por siempre irreverente y benigno, codicioso, juguetón, divino en la indiferencia y maravillosamente cara y cruz de nuestra pena. Me nutro en tu misterio, del mío propio y Tú, bendito Dios del amor, rostro que besa sin ser vis...
LETANÍA EN PRIMAVERA No hay tiempo: para la búsqueda del pasado, para el olvido del presente, para un afán que abastece al ego. No hay tiempo: Y todo se reduce a palabras y adjetivos, a etiquetas y excusas, también. Sin embargo, tú no quisiste ver. No pudiste oír. No supiste mas que escapar con torpe disimulo. No te culpo. Mientes al decir que tus manos forjaron tiempo y tensón, pues faltaron al más valioso legado: Aquel que nos hace mejores y más dignos. No hay tiempo… Se escapó la flor del corazón. Se rompió tu alma de infante. En tu letanía de flor marchita, lento como la espesa bruma, te fuiste. Por eso, no mientas. No ancles al tiempo mis desvelos. Te importó un comino mi vida. Jamás habrá más tiempo. Jamás más engaño, ni manipulación. Jamás habrá “un jamás”. Sencillamente: ya no hay tiempo. Imagen de Juan Ignacio Raimondi
Debajo de la nieve que te cubre Esta mi ilusión de lana y mi afecto De pura distancia. Debajo de tu luz talvez, Mi corazón repose un día. Debajo de la distancia que te nombra Una intuición antigua te cerca, Un beso que fue robado, Un abrazo o un tacto huidizo; Como sombra en luna triste. Debajo de la noche que te nombra Sólo sombra, Sólo nombre, Sólo, pobreza y rigor encendidos. Y no es mi culpa que no pueda coincidir En el lugar del primer momento. El destino nos juega, nos nombra y nos tensa Como arco y flecha vencidos ante su gesto. Es él y no los demás, quien nos perpetúa a su capricho. Debajo de tu gesto que es distancia y frío, Y me invita a sucumbir en un mar de lágrima y deseo, Ola que no acaba de llegar y navega en dos direcciones; Está el destino que nos unió fugaz como el viento. Debajo de los mares el olvido nos espera. Abajo, más abajo todavía, El duende de la infancia, El chiquillo que jugó a ser mártir; El joven feliz el día que se enfrento con su destino. Y más allá tod...
Dejaste ir la luz. Debajo del puente, abajo en el río. Todo por decir: soy nuevo con mi luna y mi ángel y sí, con mi copa de más. Todo fue luz y novedad. Cantaban los techos de palmera que tú olvidaste. Era verano en fuego y yo, apenas te vi. Evoco la pasión que me lleva a ese lugar donde nunca fui. ¡Cómo me ofreces tu luz y tu desvelo así, como quien no lo precisa! A punto de morir me salvó el amor y tú, en la barra de aquel bar sonreías, para un amor que vendría luego. Espera…, no salves de lo perfecto por imperfecto, la ensoñación. Que sepas que tus besos esperan en los que hoy no te doy.
No perderé mi tiempo en amar No perderé mi tiempo preocupándome por la gente No perderé mi tiempo mirando amanecer No perderé mi tiempo reconociendo el fracaso No perderé mi tiempo en curar heridas del pasado No perderé mi tiempo en placeres efímeros No perderé mi tiempo oyendo cantos de sirenas No perderé mi tiempo abierto a pasiones inéditas No perderé mi tiempo soñando No perderé mi tiempo en planificar el futuro No perderé mi tiempo escribiendo poemas Es lo que hay Necesito los cinco sentidos para comer una vez al día [29 Octubre 2013] Fernando Sabido Sánchez
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por participar y/u opinar en mi blog.
100% Poesía (Derechos de Autor Reservados)