Entradas

LA FURCIA DE LA ANGUSTIA (versión definitiva), 2017

Imagen
para Javier Cubero La furcia de la angustia llegó preñada de esperanza, como predijo Gloria Fuertes, la poetisa. La angustia, esa ramera que del olvido hace  maletas y que llega y se presenta en casa sin el menor rubor. Mete muebles, hace la cama con tino y envenenada malicia, llenando mi alacena de azúcar y temor. Y se ducha todos los días, dejando la ropa sucia por todos lados menos en el canasto. Es la amiga nunca invitada, la indeseable de la angustia… Me envenena los versos con su ponzoña endiablada, que se clava y se clava como un puñal de plata. Quien me roba las rimas y revuelve en el trastero de la imaginación, dejando mis relatos hechos añicos y luego, cómo no sabe de nada que no sea de incordio, se marcha por un tiempito para habitar en casas ajenas. A su regreso, siempre de madrugada, la angustia juega a tentarme y también al cerco, no menos que al siniestro juego del sexo de oscura intención. ¡Ay! mi ramera. Qué pronto llegaste aquella tarde, cuan...

EL ARTE DEL BESO FRANCÉS (texto definitivo), 2017

Imagen
Todos me piden que sea otro. No lo dicen así, tan burdamente. En apariencia no me reprochan nada y pareciera que yo les gustará tal y como soy. No les molesto y a veces hasta me alaban, me llenan de lisonjas —un tanto envenenadas—, pero yo veo allí, en el fondo de frases y gestos, en lo vacuo de sus sonrisas cómo se esconde un golpe de censura. Es evidente: no les gusta. De ninguna manera puede gustarles que no siendo ciego, camine como si no existiera el camino. Y tropiece con tantos muros, y lo mismo avance que retroceda: pues, eso es la libertad y ese es el camino. No les gusta que no sepa la razón de nada, que no explique, no aclare misterios y cuando trate de hacerlo, les muestre el espejo de su falsa egolatría, de su estúpida mirada. Pero tú, “maltés francés” , índigo de mi alma; cállalo. No les digamos nada. Pues el arte del beso francés no se hizo para sus labios. Llorado están cuando, en verdad, quisieran aplaudir porque no pueden besar sin zozobrar en la nada. ...

UN BILLETE HACIA EL RÍO (versión definitiva), 2017

Imagen
“¡Hay que destruir el teatro o vivir en el teatro!”  Federico García Lorca Cualquiera te vende un billete hacia el río... qué lo tengo dicho, que no fue la noche quien te eligió; o la lluvia entre árboles, o el llanto: ¡qué no! Acaso la moral en la tiniebla, el mapa herido de tu temblor. O el extraño sabor a poesía que dejó escrita tu pena. ¡Oh, luz firme de clavel y ensoñación a solas! Y si tú lo sabes,  y vosotros que ya veis mis sienes plateadas,  y el corazón entregado y roto. Si ya lo sabéis:  que soy débil cuando amo,  y loco cuando me enfurezco. ¡Oh, pena firme de albahaca y tesón! Tan sólo sé escribir este poema que nace del amor, y me recuerda una brisa triste por los olivos... Mas, no vine aquí a decir esto: ¡Que no es la perfecta letra de tu emoción escrita! ¡Que sí!, que también...  Acaso la perfección de tu dolor, que supo de gozo y suspiro. Un llanto que inunda el alma, sin romperla apenas —porque se sabe ciert...

EL CUARTO DE LEO (revisado)

Imagen
Todo pasa en el cuarto de Leo. La niebla o el olvido, una abeja y un suspiro conviven juntos sin el menor rubor. Cuando apenas soñoliento visito su cuarto, luego que regresamos de una noche loca de encanto, Leo pone su mano en mi hombro, se acerca al oído y me susurra: “t odo pasa en el cuarto de Leo ”. Me gusta despertar entonces abrazado a su torso que, retorcido en la cama, juega al disimulo antes de los juegos amorosos. Su rizado pelo negro es un engorro, si de morder su oreja se trata. Leo hace fácil lo difícil. Habla con un encanto sobrevenido y sonríe con la mirada. Cuando luego de un café salto a la ducha y me encuentro junto al desnudo cuerpo, me siento dichoso de saber que en eso consiste la felicidad. No sabría decir si placer o dicha, si duda o frío: cuando Leo reposa su cabeza en mi pecho antes del profundo sueño, comprendo de repente el porqué de todos los poemas y la razón de todos los amores olvidados. Sólo él hace que la realidad se disipe entre s...

NACIMIENTO DE CRISTO (F. G. Lorca) de "Poeta en Nueva York"

Imagen
NACIMIENTO DE CRISTO (F. G. Lorca)  " Poeta en Nueva York " Un pastor pide teta por la nieve que ondula  blancos perros tendidos entre linternas sordas.  El Cristito de barro se ha partido los dedos  en los filos eternos de la madera rota.  ¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos!  Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro.  Los vientres del demonio resuenan por los valles  golpes y resonancias de carne de molusco.  Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes  coronadas por vivos hormigueros del alba.  La luna tiene un sueño de grandes abanicos  y el toro sueña un toro de agujeros y de agua.  El niño llora y mira con un tres en la frente,  San José ve en el heno tres espinas de bronce.  Los pañales exhalan un rumor de desierto  con cítaras sin cuerdas y degolladas voces.  La nieve de Manhattan empuja los anuncios  y lleva gracia pura por ...

CONSTRUCCIÓN DE UN CASTILLO DE NAIPES

Imagen
He transitado la noche de las almas por calles y lugares donde apenas el mundo se reconoce a sí mismo. He buscado una certeza que me aparte del dolor: un lugar soleado, un abrazo. Cada vez que te veo, en ese encuentro ya cansino con tu sombra, practico con inusitada malicia el arte de construir ficciones. Pongo toda mi fe, entonces, en esa manera tuya de asirte a la noche; como un poste clavado al suelo buscando en el infinito lo que todos buscamos y jamás supimos encontrar. Tu sombra se alarga por la pista de baile, pisada por una muchedumbre torpe que chapotea al son de un ritmo cuatro por cuatro. Es madrugada en la ciudad. Transito como la espuma entre empujones, ruido… No nos miraremos, pues cómo decirlo: cada vez que te veo siento el mundo sobrevenir en espanto. Dulzura y límite e intriga por saber, cómo pudiste cambiar esta mera trivialidad por nuestro amor. Cadavérico te marchitas a solas, anciano ya en tu juventud y aún piensas que el mundo te acompaña. Yo me sigo p...

El Espejo Blanco de un Hada (prosa)

Imagen
Como cada año llegan los turrones, el cava, las cenas con amigos, familia, empresa… Llegan los regalos y los gestos bondadosos. Todo está preñado de doble simbología, nutrido por una doble moral. Luces en las calles, gentes sonámbulas y niños atiborrados de promesas e ilusiones y, a lo peor, de falsas revelaciones. Como cada Diciembre pervertimos el código, mudamos los malos sentimientos y nuestro perenne esfuerzo por compensar miedos y egoísmos, nos deja en la razón su quemadura: “Nos miraremos de nuevo en el espejo blanco de un hada”, me decía mi madre la Navidad de 1977 (yo tenía diez años). Conscientes o no, los fantasmas de la Navidad nos visitan todavía… Proclamo que este año por Navidad seamos insensatos, lloremos o riamos: despojemos de lo absurdo los recuerdos empolvados de la infancia (que los miedos causen baja también). Es momento de mirar atrás con cariño, del recuento de promesas incumplidas, de maldecir tantos sueños y territorios robados, o mal contados y ...