El Ardid


Tras cada extravío hay un ser amado, un humano distraído y seguramente apasionado, ensoñado o azorado que tiene otra cabeza dentro de la cabeza y un corazón latiendo en el pecho y una simiente plantada. Perder la cabeza, es amar sin pies ni dictado y sí… Al pedir tiempo el que ama de verás no dispone sino de un par de muletas para ir saltando entre las brasas. Además, como reza el refranero: “Si he perdido mi tiempo, no todo lo perdí” Se cree el ladrón que todos son de su condición... pero se pilla antes a un mentiroso que a un cojo (muleta en mano)

Para ti, que me quitas el sueño y me enseñas lo que es una historia baladí.

Comentarios

Lo más leído

FUEGO Y OLVIDO | a Jon John (San Juan 2016)

LA SUTIL BREVEDAD DE DOS AMANTES (Pride 2015)

NACIMIENTO DE CRISTO (F. G. Lorca)

EL POEMA (Malditos Poetas)

NO ES POR CASUALIDAD

NO HAY UN CORAZÓN QUE VALGA LA PENA (nuevo)

Las Pasiones según RAFAEL ARGULLOL (nuevo)

EMBRIÁGAME (LA ORGÍA)

PALABRA DE AQUELARRE | ¿De qué trata el poema?